Durante la segunda mitad del
s.XIX y principios del XX se puso de moda la ingesta de alcaloides sedantes
para el tratamiento casi de cualquier dolencia. No importaba que en realidad sólo
valiera como tratamiento paliativo, lo cierto es que la gente se sentía mucho
mejor y era lo importante. Teniendo en cuenta que la farmacología moderna
estaba en pañales y las curas definitivas a penas existían, el mejor método que
podía existir era el colocón.
